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Crisol Life

La impermanencia de nacer y morir

2014-07-31
down angle photography of red clouds and blue sky
 

Todas las cosas cambian y ninguna cosa es permanente

 

«Lo que ha nacido morirá, lo que se ha recogido se dispersará, lo que se ha acumulado se agotará, lo que se ha construido se derrumbará y lo que ha estado en alto descenderá»

 
La Vida puede tornarse hueca y fútil cuando se funda en una falsa creencia sobre la continuidad y la permanencia. Hemos de darnos una sacudida de vez en cuando y preguntarnos .. ¿Y si muriera ésta noche? Entonces, ¿Qué?
 
El ritmo de nuestra vida es tan acelerado que lo último en que se nos ocurriría pensar es en la muerte. Sofocamos nuestro miedo secreto a la impermanencia, rodeándonos de más y más bienes, de más y más cosas, de más y más comodidades, hasta que nos vemos convertidos en sus esclavos. 
 
Necesitamos todo nuestro tiempo y nuestra energía, simplemente para mantenerlos. Nuestra única finalidad en la vida, pronto se convierte en conservarlo todo tan seguro y a salvo como sea posible. Cuando se produce algún cambio, no lo aceptamos y buscamos el remedio mas rápido o alguna solución ingeniosa y provisional para mantener lo que por naturaleza tiene que desaparecer. Y así, a la deriva, va pasando nuestra vida hasta que una enfermedad grave u otra calamidad nos saca de nuestro estupor.
 
Pero aunque nos demos cuenta, aunque sea un instante de tanto sin sentido… la configuración de ésta sociedad se las apaña para asaltarnos de forma versátil y refinada y desde todos los ángulos posibles, con su propaganda, creando a nuestro alrededor un entorno de adicción casi incontrolable.
 
Y la persona que después de muchos años de duro trabajo, llega a la edad de retirarse, descubre que no sabe que hacer con su vida, a la vez que envejece y se acerca la muerte.
 
Nuestra miope concentración en acumular y retener, en competir y ganar… es el gran engaño… el origen del sombrío y destructivo materialismo del mundo moderno. Si contemplamos nuestra vida veremos claramente cuántas tareas sin importancia, a las que llamamos «responsabilidades» se acumulan para llenarla. 
 
Nos decimos que queremos dedicar tiempo a las cosas importantes de la Vida, pero nunca tenemos tiempo… Y pensar que todo esto surge de una civilización que dice adorar la vida, pero en realidad la priva de todo sentido real… que habla sin cesar de «hacer feliz» a la gente, pero que de hecho obstruye su camino a la fuente de la auténtica Alegría.
 
Vagamos perpetua-mente errantes en un círculo vicioso, arrastrados por un desierto sin fin, sintiendo un gran vacío y muertos de sed.
 
¿Cuántas veces hemos sabido de personas que conocíamos, incluso amigos y familiares, que han fallecido «inesperadamente»? … No es necesario estar enfermos para morir, nuestro cuerpo puede dejar de funcionar de repente. 
 
Un día podemos encontrarnos perfectamente bien, vigorosos y sanos y, al día siguiente, desaparecer de ésta realidad, al hacerse presente la muerte como la descarga de un rayo que no avisa…. y entonces de que sirvió tanto acumular, retener, competir y esclavizarnos para mantener lo impermanente?
 
La clave para encontrar un equilibrio feliz en la vida moderna es… la sencillez, y darse cuenta que lo mas importante son «las relaciones humanas» y saber tratarnos con mas Amor y respeto los unos a los otros….eso es lo que verdaderamente nos llevamos al producirse el «tránsito».
 
Si observamos con atención plena, nuestra única posesión duradera paradojicamente es … «la Impermanencia».
 
¿Qué es nuestra vida sino una danza de formas efímeras?
 
Ahora, en este instante, leer este texto te parece algo vividamente real. Pero incluso este post no tardará en ser sólo un recuerdo.
 
(Libro tibetano de la Vida y la Muerte)
 

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