Saltar al contenido
Crisol Life

Los beneficios de parar de vez en cuando

2014-07-24
beneficios de parar de vez en cuando

Si la vida es una carrera ¿Dónde está la meta?, ¿contra quién competimos? ¿hay un premio para el primer lugar?

Caminando desde una perspectiva superficial tarde o temprano terminamos por vernos envueltos en circunstancias que, muchas veces, ni si quiera podemos explicar cómo hemos alcanzado. La mente ansía tanto el futuro y huye tanto del pasado, que el presente es un estrés constante. El cuerpo nos da indicaciones de que debemos parar y tomarnos un respiro, antes de que sea tarde y es importante escucharlo, para no tener que parar porque ya no nos queda más remedio.
 
Para poder aguantar esta vida tan rápida, nuestros cuerpos liberan químicos, que activan nuestras glándulas adrenales, aumentan nuestro ritmo cardíaco y aumentan nuestra presión sanguínea. Estas respuestas nos hacen apretar los dientes, dormir mal, desear comida grasosa y llena de azúcar, tener dolores de cabeza, estresarse, enfermedades de corazón, disfunción sexual, alergia, diabetes, problemas intestinales, depresión, ansiedad, dolores musculares. Y un montón de otros, con nombres muy largos para acordarse. El mensaje que nos tiene que quedar es vive, no te limites solo a existir.
 
Cuando bajamos la velocidad, descubrimos que la vida tiene un ritmo natural, diferente y es bueno. La vida se vuelve más rica, más agradable y más satisfactoria. De repente, un minuto no es solo un minuto, sino 60 largos segundos de contemplación y experiencia. 
 
¿Cuándo fue la última vez que te tomaste un tiempo para respirar?, no el reflejo superficial de tu sistema respiratorio, sino respirar de verdad. Se ha demostrado como cuando llevamos la atención a la respiración y comenzamos a dirigirla de forma consciente, la ansiedad y el estrés se reduce drásticamente. Además, el cerebro cambia sus ondas y se relaja, lo que nos permite tener una mente más clara. Hace poco, siguiendo con estos descubrimientos, se dieron cuenta que parar en el aquí y ahora no solo calmaba el cuerpo, la mente y las emociones en este momento, sino que las personas que lo practicaban tenían una actitud mucho más positiva, optimista y preparada para la vida. 
Las vidas eran iguales. El mismo estrés, trabajo, problemas, etc. Pero ellos habían saboreado los 60 segundos de un minuto, lo que transforma la vida.
 
Inspirando hondo y largo, hasta que ya no puedas mas, luego dejándolo salir y hacerlo de nuevo, otra vez y otra más, hasta que te llenes de calma. Imagina que la vida se viviera así, ¿porqué no hemos bajado la velocidad antes?
 
Si crees que la vida te superara, es porque todavía no te has sincronizado con tu vida. La vida es quien eres y lo que haces en este momento. Cambia tú y cambiará tu vida.